CONTEXTO

Como es bien sabido, las leyes y el derecho deben adaptarse a los cambios, tendencias y dinámicas sociales que permitan garantizar el bien común, la sana convivencia y la justicia. Ante la exacerbada contaminación por plásticos de un solo uso a nivel mundial, muchos países y ciudades del mundo han buscado regular a través de las leyes, reglamentos y ordenanzas, el uso y producción de estos materiales contaminantes, por ejemplo, regulando el uso de vasos, utensilios de plástico desechable, pitillos, también prohibiendo el uso de bolsas plásticas, imponiendo impuestos mayores por su utilización, promoviendo alternativas mas sostenibles que permitan disminuir drásticamente los desechos producidos por estos plásticos que en muy pocos de los casos son reciclados, y terminan en los mares y océanos del mundo. 

Esta tendencia de regular estos productos, no es casualidad, ni capricho, viene dado por el incremento de los desechos plásticos que día a día son producidos mundialmente afectando nuestros ecosistemas y calidad de vida. De acuerdo a datos recopilados por el portal www.plasticoceans.org , mas de diez millones de toneladas de plásticos son vertidas en los océanos del mundo anualmente; un aproximado del 50% de los plásticos que se producen, son destinados para un solo uso; un millón de animales marinos mueren por la contaminación plástica cada año, y poco menos del 9% del plástico llega a reciclarse. Las proyecciones para el futuro no resultan tampoco alentadoras, pues se estima que para el 2050 habrá más plástico que peces en los océanos del mundo.

Venezuela no escapa de esta problemática, y los efectos de la basura plástica en nuestro entorno son evidentes. Las deficientes políticas de gestión de residuos agravan el problema, y si bien es cierto que ha habido iniciativas publicas y privadas que promueven el reciclaje y buenas prácticas para la disminución de la basura, no se ha atacado la raíz del problema, que inicia desde la ilimitada producción de estos plásticos y trasciende con la falta de educación y de mecanismos de participación ciudadana para la autogestión de los residuos.

En la ciudad de Maracaibo, del Estado Zulia, la problemática afecta a la ciudadanía de manera desigual, y grupos vulnerables como las Comunidades Indígenas y personas en condición de pobreza extrema se ven especialmente amenazados por las consecuencias que trae la acumulación de residuos tanto en las aguas del lago como en las calles y terrenos abandonados. Pero los efectos no solo traen consecuencias para los humanos, sino también implican amenazas para los ecosistemas y especialmente a la fauna del lago de Maracaibo.

EXPERIENCIAS COMPARADAS

En la actualidad, y siguiendo cifras del Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente, más de 127 países en el mundo han adoptado algún tipo de regulación en torno a las bolsas plásticas, y  27 países han limitado o prohibido en alguna medida los plásticos de un solo uso en su legislación interna. En nuestro continente, si bien se han implantado normas de aplicación nacional en países como Guatemala y Uruguay, se han visto del mismo modo ordenanzas municipales y normas equivalentes que buscan enfrentar esta problemática desde lo local.

En la ciudad de Buenos Aires, Argentina, se promulgó en el 2008 la ley 13868  para la prohibición de uso de bolsas de polietileno. En Chile, distintas comunas ya tenían una ordenanza para prohibir el uso de este tipo de bolsas, antes de la publicación de la Ley 21.100 que Prohíbe La Entrega De Bolsas Plásticas De Comercio En Todo El Territorio Nacional, que data del 2018.   En los Estados Unidos de América, ciudades como Boston, Chicago, Los Angeles, San Francisco y Seattle han hecho lo propio, regulando a lo interno el uso de bolsas plásticas, ayudando a disminuir notablemente los niveles de contaminación por plástico en sus territorios.

Estas regulaciones no son iguales en todas partes, y cada ciudad o localidad ha adaptado sus normas a las necesidades o particularidades concretas de su contexto.  Entre las medidas tomadas por algunos gobiernos, se pueden identificar:

  • Prohibiciones y restricciones directas a la producción, importación o exportación, distribución, venta y/o uso de uno o mas productos plásticos.
  • Imposición de impuestos como instrumentos económicos para mitigar la producción o uso de plásticos de un solo uso, o el ofrecimiento de exenciones, incentivos fiscales o subsidios para promover la producción y uso de alternativas a plásticos de un solo uso.
  • Estándares, certificaciones y requerimientos para etiquetado, diseñados para identificar o diferenciar alternativas sostenibles a los plásticos de un solo uso
  • Responsabilidad ampliada del productor (EPR, por sus siglas en inglés) como estrategia legislativa para extender la responsabilidad de las empresas manufactureras por el uso de plásticos a lo largo de su ciclo útil.
  • Reformas a la legislación relacionada a la gestión de residuos para promover oportunidades para la recuperación, reciclaje y/o reutilización de los plásticos de un solo uso.

El Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, en su Guía Legislativa para la Regulación de los Plásticos de un Sólo Uso identifica estas alternativas como viables para enfrentar esta problemática, e incluso incentiva a que los gobiernos busquen maneras para aplicar y combinar estas medidas, o que incluso puedan generar soluciones creativas de acuerdo a cada contexto. Pero esto no quiere decir que una ley u ordenanza sea la panacea que acabará con este flagelo, puesto que de nada sirve contar con un marco normativo adecuado si este no es reflejado en políticas públicas, y si su contenido no es conocido o informado oportunamente a la ciudadanía, quien también tiene la obligación correspectiva de realizar lo conducente para evitar mayor contaminación en su entorno.

Lo cierto es, que el éxito o fracaso de estas medidas dependerá del nivel de compromiso de las autoridades, del sector privado y de la ciudadanía en general en tomar conciencia del problema, e identificar posibles alternativas sostenibles a patrones de consumo poco amigables con el ambiente.

¿ES POSIBLE UNA MARACAIBO SIN PLÁSTICOS?

Desde CIMAS creemos que si es posible una ciudad limpia y sin plásticos, en la medida que el compromiso y necesidades ciudadanas hagan forzoso actuar y concretar iniciativas de ley y políticas públicas  que puedan ser coherentes con criterios de desarrollo sostenible para garantizar condiciones de vida y salud de nuestra generación y las generaciones por venir.   Distintas organizaciones de la sociedad civil en el Estado Zulia y en particular en la ciudad de Maracaibo se han abocado a incentivar y promover la cultura del reciclaje, y se ha observado de igual modo un creciente interés del sector público en la gestión de residuos y el cuidado de nuestra ciudad, lo cual es plausible y necesario.

Pero también creemos que estos esfuerzos deben ir más allá, y atacar el problema de raíz. Como sociedad debemos reconocer el daño que los plásticos han producido en los últimos años, y evitar el consumo de los mismos, buscando alternativas mas amigables con nuestro entorno.  Esto es imprescindible si buscamos la concreción y garantía del derecho de toda persona a gozar de un ambiente sano, seguro y ecológicamente equilibrado, tal y como lo propugna nuestra constitución nacional en su artículo 127.

En el marco de esta campaña, esperamos impulsar el debate por una ciudad mas sostenible y limpia, a través del hashtag #MaracaiboSinPlasticos y generar las alianzas necesarias para una posible propuesta de ordenanza municipal que enfrente esta problemática.


Revisa con nosotros las actividades que hemos llevado a cabo y futuras iniciativas en el marco de esta campaña, en nuestras redes sociales.

Conversatorio: ¿Es posible una Maracaibo sin Plásticos? Celebrado junto al CEVAZ, EL STATE ALUMNI VENEZUELA, Capítulo Zulia, y miembros de las organizaciones: El Zulia Recicla, El Grupo de Trabajo para las Tortugas Marinas del Golfo de Venezuela.  Próximamente disponible en Video.


Ayudanos a recolectar datos, a través de la siguiente encuesta: https://forms.gle/6qFkAY2dfKtNc71v6

Quieres apoyar esta iniciativa? Contáctanos a nuestro correo: contacto@cimas.org.ve


Cobertura periodística de nuestra campaña

Artículo de Crónica Uno, redactado por Mariela Navas: https://cronica.uno/desechos-plasticos-de-un-solo-uso-atentan-contra-salud-de-los-marabinos/


Recursos adicionales:

https://www.un.org/pga/73/plastics/

https://www.efeverde.com/tag/plastico-de-un-solo-uso/

https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/25496/singleUsePlastic_%20SP.pdf?sequence=2&isAllowed=y

https://wedocs.unep.org/bitstream/handle/20.500.11822/25523/singleUsePlastic_sustainability_factsheet_SP.pdf?sequence=3&isAllowed=y

https://www.unep.org/resources/publication/legal-limits-single-use-plastics-and-microplastics-global-review-national

https://www.unep.org/resources/publication/addressing-single-use-plastic-products-pollution-using-life-cycle-approach

https://www.ellenmacarthurfoundation.org/